El municipo de Marcos Juárez se suma a los municipios que prohíben la incineración
Una intensa acción de resistencia llevada a cabo por los sectores agropecuarios conjuntamente con los vecinos impidió en 1996 la radicación de un incinerador alentada reiteradas veces por el departamento ejecutivo municipal. En 1996, la organización FUNAM y el intendente de esa localidad denunciaron el envío de cenizas toxicas provenientes de dos hornos de Tigre (Buenos Aires) y Villa Constitución (Santa Fe). Las empresas debieron hacerse cargo del regreso de las cenizas a su lugar de origen.
En julio de 2002, el municipio promulgó una ordenanza que prohibe la instalación de hornos incineradores en la zona.









