Bariloche busca una alternativa a la incineración
Desde 1991 funciona un horno de residuos patogénicos operado por la municipalidad. Los vecinos y las organizaciones ambientalistas se oponen al horno por el humo constante que emite. Han registrado incluso que se quema en horarios nocturnos, y que el humo negro no sólo sale de las chimeneas, sino también del galpón donde trabajan los empleados. Los vecinos se han reunido con las autoridades, y han logrado que se considere la posibilidad de instalar un autoclave para reemplazar al incinerador.

La Asociación Ambientalista Piuke emitió una declaración solicitando el reemplazo del horno por un autoclave:
Bariloche Insustentable: Episodio Dos
Horno de Residuos Patógenos
Los hornos de incineración de Residuos Patógenos hoy son peligrosos y mucho más si no funciona de manera eficiente.
Los países del mundo firmaron un acuerdo internacional (el acuerdo de Estocolmo) que identifica a los incineradores de residuos médicos entre las principales fuentes de dioxinas al ambiente. En ningún lado del convenio dice que todos los incineradores son fuentes de dioxinas menos los de Bariloche. Se podrá mejorar el problema de la emisión gaseosa, pero no eliminar.
Nuestra Ciudad debe implementar un método alternativo para el tratamiento de estos residuos.
Las alternativas existen y de hecho se aplican. Hay ciudades que hoy resuelven el problema de una manera alternativa. Por ejemplo, Mar del Plata. El sistema que utilizan es el autoclave.
Hay 6 ciudades del país que prohibieron la incineración de residuos y también están resolviendo su problema de manera alternativa.
Una de ellas es Buenos Aires. Se prohibió la incineración de residuos patogénicos en la ciudad y se prohibió que la ciudad contrate plantas de incineración aunque estas estuvieran fuera de la capital. Conclusión, varios de los incineradores del conurbano tuvieron que, para seguir manteniendo al gobierno de la ciudad como cliente, poner autoclaves o microondas.
Muchos dispositivos empleados para disminuir la emisión de dioxinas al aire, incrementa las concentraciones en las cenizas.
El humo negro es una clara indicación de combustión incompleta y enormes chances de generación de dioxinas. Eso es demasiado evidente, mal se puede decir que este horno no emite dioxinas.
Los incineradores no son sólo fuente de dioxinas al ambiente. También de otros contaminantes.
Por eso hoy la Asociación Ambientalista Piuke demanda el cese de actividad del horno y el inmediato tratamiento con alternativas ambientalmente sustentables.
A su vez rechaza las declaraciones en los medios del funcionario a cargo en cuanto a que el humo es inocuo.
Se ha mencionado, como es tradicional en Bariloche, que se consultará a entidades académicas y de salud que avalarán la irrelevancia de la alerta.
Esta vez demandaremos públicamente la identidad del académico que respalde al funcionario, quien se hiciera responsable por la salud de las personas del barrio y quien deberá demostrar que este horno no emite dioxinas y que las cenizas que evidencia emanar a simple vista no han contaminado las napas freáticas a través de las precipitaciones pluviales, a lo largo de los años que lleva funcionando sin el debido mantenimiento. Para ello, exigiremos los análisis de dioxinas en emisiones y en cenizas de los últimos 6 meses.
En nuestras filmaciones hemos comprobado el humo negro y también se observa que el humo no sólo sale a través de las chimeneas sino desde el interior del galpón donde supuestamente trabajan empleados municipales.
Observamos también que se ha quemado en horarios nocturnos y de madrugada en los cuales no se puede percibir el color negro del humo.
Nuestra Asociación solicita el inmediato cese de las emanaciones y el reemplazo del sistema de incineración por el de autoclave.
Este es otro llamado de atención para poder construir un Bariloche Sustentable. La demostración del porqué las comunidades involucradas deben participar en los procesos de decisión acerca de las gestiones y recursos propios de la ciudad.
Un plan de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos que nuestra comunidad se debe, resolvería estos problemas y varios problemas socioambientales, pero no se tiene decidido utilizar los métodos participativos para llevarlo adelante.
Un municipio participativo es el comienzo de una coexistencia que respete la diversidad de una manera responsable.
Asociación Ambientalista Piuke








