noalaincineracion.org
inicio contacto links







Paraguay: Incinerar puede causar otros problemas ambientales

El gobierno de nuestro país ve como una solución rápida la incineración de los desechos tóxicos y para ello gestiona la compra de un incinerador, cuyo costo orilla el millón de dólares. El Dr. Juan Pablo Piola, del Centro Panamericano de Toxicología, dice que la incineración puede derivar en otros problemas para la salud humana.

ABC (Paraguay) 24-07-03

La alternativa más firme que maneja el gobierno de nuestro país para el destino final de los residuos tóxicos generados durante el incendio del depósito del MAG es la incineración. Para ello se necesita un horno que queme con una temperatura superior a los 3.000 grados. Los existentes no superan los 1.200 grados.

La incineración de residuos tóxicos es un método cuestionado a nivel internacional por el riesgo que implica para la salud si no se realiza adecuadamente. Especialistas y ambientalistas sostienen que la incineración de residuos peligrosos es siempre tóxica para la salud de las personas, porque elimina un grupo de sustancias que provoca cáncer y serios trastornos respiratorios, entre otras enfermedades.

Otros expertos señalan que este método es riesgoso solo si hay fallas en alguno de los momentos del proceso. “El manejo de los residuos tóxicos siempre es complejo. Cada solución genera nuevos riesgos. Por ejemplo, cuando se queman productos se transforman en otros nuevos, muchas veces más peligrosos que los iniciales, como sucede con la generación de dioxinas”, indicó el toxicólogo argentino Juan Carlos Piola, integrante del Area Toxicología del Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (CEPIS) y miembro fundador de la Sociedad Argentina de Toxicología. El Dr. Piola fue consultado sobre el caso Paraguay por periodistas ambientalistas argentinos integrantes de la Red de Comunicación Ambiental Latinoamericana y del Caribe. “En América Latina no se disponen de los lugares adecuados para incinerar los productos y es necesario su traslado, a altísimos costos, a países desarrollados para su procesamiento”, dijo el toxicólogo argentino.


Costoso horno
La opción que se maneja es la compra de un horno incinerador. En principio, cuando los técnicos de CETESB de Brasil estaban en nuestro país se habló de que estos hornos costaban entre 150.000 y 500.000 dólares, pero ahora las gestiones a nivel de la Presidencia de la República se orientan a un costo que orilla un millón de dólares.

Los comentarios están cerrados