Carta de las ONGs al grupo de Expertos sobre BAT/BEP
Llamado a adherir a la carta de las ONGs para los participantes del Grupo de Expertos que está elaborando el documento sobre “Mejores Técnicas Disponibles” y “Mejores Prácticas Ambientales” del Convenio de Estocolmo sobre Compuestos Orgánicos PersistentesEnviar adhesiones a Cecilia@no-burn.org
Carta a los participantes del Grupo de Expertos sobre Mejores Técnicas
Disponibles/Mejores Prácticas Ambientales (BAT/BEP)
Estimados participantes del Grupo de Expertos:
Los cuatro representantes de las ONGs de interés público que participan en el Grupo de Expertos (GE) sobre BAT/BEP realizaron una reunión de consulta con representantes de otras ONGs internacionales de interés público desde el 30 de agosto al 1 de septiembre en San Francisco, California. Esta carta transmite lo que se discutió en dicha reunión, y las conclusiones a las que se llegó, y cuenta con la adhesión de aquellos grupos que aceptan el alcance de las preocupaciones y visiones que aquí se mencionan.
Con la publicación del borrador de “Directrices sobre Mejores Técnicas Disponibles (BAT, por su sigla en inglés) y la Guía sobre Mejores Prácticas Ambientales (BEP, por su sigla en inglés) relativa a las disposiciones del Artículo 5 del Anexo C del Convenio de Estocolmo” (de aquí en adelante Borrador) en julio del año 2004 en el sitio de internet de UNEP, las ONGs mencionadas tuvimos nuestra primera oportunidad de revisar este trabajo continuo en su totalidad. Este documento borrador condensa un gran esfuerzo, y apreciamos mucho el trabajo y los recursos que se dedicaron hasta ahora para su preparación. Sin embargo, ahora que hemos revisado el Borrador, es evidente que todavía hace falta trabajar de manera sustanciosa para producir un documento con directrices que refleje adecuadamente los objetivos y las disposiciones del Convenio de Estocolmo sobre COPs.
Las Partes del Convenio, especialmente muchas Partes de países en desarrollo y Partes con economías en transición, contarán con las directrices sobre BAT/BEP para el desarrollo y la implementación del Artículo 5 sobre COPs de producción no intencional. El Borrador actual todavía no tiene la precisión y la claridad que las Partes necesitan y merecen y, cuando se lo considera en su totalidad, tampoco alcanza los objetivos del Artículo 5 del Convenio.
1. El Desafío: El Convenio de Estocolmo es el primer instrumento mundial, legalmente vinculante, que apunta a controlar los contaminantes tóxicos químicos desde la fuente. Para aquellos que se producen de forma intencional (los COPs señalados en los Anexos A y B), la meta del Convenio es “eliminarlos definitivamente” de toda producción y uso (y dar una disposición adecuada a los stocks obsoletos). Los COPs de producción no intencional, por otro lado, son más complejos de tratar. Aún así, las Partes han acordado que para los COPs de producción no intencional señalados en el Anexo C, cada Parte deberá tomar medidas específicas para “reducir las liberaciones totales derivadas de fuentes antropógenas…con la meta de seguir reduciéndolas al mínimo y, en los casos en que sea viable, eliminarlas definitivamente”
Las metas del Convenio son muy ambiciosas y la implementación presenta serias demandas sobre las Partes. Sin embargo, la rapidez con la que más de 75 países han ratificado el Convenio atestigua al poder del consenso mundial que los COPs presentan significativas amenazas mundiales a la salud pública y al medio ambiente, y que se requieren acciones internacionales y nacionales concertadas que apunten a la eliminación de los COPs. De todos los COPs señalados en el Convenio, algunos COPs de producción no intencional (por ejemplo ciertas PCDD y PCDFs) exhiben efectos tóxicos sobre los humanos a dosis extremadamente bajas, en el rango de partes-por-trillón y menos. Más aún, los COPs de producción no intencional ya están presentes o están cercanos a niveles preocupantes en la cadena alimentaria mundial y en las poblaciones humanas de muchos países. Por ende, los COPs de producción no intencional son especialmente preocupantes.
El Convenio establece que las liberaciones de COPs de producción no intencional provenientes de fuentes existentes deben estar sujetas a una continua minimización; las nuevas fuentes de COPs de producción no intencional deben ser evitadas cuando sea posible, y en otros casos, deben ser estrictamente controladas bajo estándares muy altos. Entre las principales herramientas para alcanzar esos objetivos hay mejores técnicas disponibles (BAT, por su sigla en inglés) y mejores prácticas ambientales (BEP, por su sigla en inglés), que están especificadas inicialmente en el Artículo 5, secciones (d), (e) y (f); y más desarrolladas en el Anexo C, Parte V.
Las disposiciones del Convenio requieren a cada Parte promover BAT y BEP tanto para fuentes de COPs no intencionales nuevas como existentes, tales como aquellas señaladas en las Partes II y III del Anexo C. Además, para las fuentes señaladas en el Anexo C, Parte II, que, según se declara en el Convenio, “tienen un potencial de formación y liberación relativamente elevadas” de COPs de producción no intencional (específicamente incineradores, hornos de cemento que queman desechos peligrosos, producción de pasta de papel utilizando procesos de blanqueo con cloro y ciertos procesos térmicos en la industria metalúrgica), cada Parte debe requerir Mejores Técnicas Disponibles para nuevas fuentes no más tarde de los cuatro años después que el Convenio entra en vigencia para esa Parte.
Las consideraciones mencionadas reflejan los desafíos que enfrentan las BAT/BEP, y sugieren los criterios para evaluar las directrices sobre BAT y BEP que sean presentadas para ser consideradas por la COP. Unas directrices sobre BAT/BEP adecuadas deben:
1) Ser suficientes como para conducir a un avance mundial hacia los objetivos del Convenio para COPs de producción no intencional: es decir, para reducir las liberaciones totales provenientes de fuentes antropógenas con la meta de seguir reduciéndolas al mínimo y, en los casos en que sea viable eliminarlas definitivamente; y
2) Proporcionar directrices y acercamientos útiles - especialmente útiles para las Partes con economías en desarrollo y economías en transición - que sean claros, entendibles, prácticos, medibles y accesibles.
Desde nuestro punto de vista, el Borrador presentado en julio del año 2004 no logra cumplir con los criterios mencionados. Esta carta discute cómo se puede desarrollar y mejorar más el Borrador.
2. Alternativas: En la primera y segunda reunión del GE, se dedicó un tiempo sustancial al rol de las alternativas en las directrices sobre BAT/BEP, poniendo especial énfasis en el texto del Anexo C, que establece:
“Al examinar las propuestas de construcción de nuevas instalaciones o de modificación importante de instalaciones existentes que utilicen procesos que liberan productos químicos de los incluidos en el presente anexo [específicamente COPs de producción no intencional], deberán considerarse de manera prioritaria los procesos, técnicas o prácticas de carácter alternativo que tengan similar utilidad, pero que eviten la formación y liberación de esos productos químicos.”
Este texto hace de marco a la parte del Anexo C que señala “medidas generales de prevención” que incluyen depuración de gases de escape; tratamiento de residuos; cambios de los procesos; y modificación del diseño de los procesos. Los negociantes del Convenio acordaron este texto como una forma de brindar un marco para las medidas de prevención de liberaciones que siguen. Mientras el GE ahora desarrolla éstas en mayor detalle en las secciones V y VI del Borrador, este marco debe ser igualmente respetado.
En la segunda reunión del GE se acordó que el documento borrador debería incluir una sección sobre la “Consideración de Alternativas en la Aplicación de BAT“. Esto aparece en el Borrador actual como Sección II. También se acordó que el tratamiento de cada categoría de fuente debería incluir una presentación de alternativas adecuadas para cada fuente. Esto está ampliamente ausente en varias categorías de fuentes y está lejos de ser adecuado en el resto.
Las ONGs de interés público llevarán a la tercera reunión del GE propuestas de textos adicionales sobre alternativas para varias de las categorías de fuentes señaladas. En cada caso, sugeriremos una presentación de alternativas que evite la formación y liberación de COPs de producción no intencional para que sean insertadas en el documento antecediendo la presentación de técnicas que puedan controlar y reducir las liberaciones. Estas serán presentadas como alternativas que pueden brindar una “similar utilidad” de acuerdo a los estándares fijados en la Sección II del Borrador y que, como tales, pueden “considerarse de manera prioritaria.”
Nuestra intención es preparar las presentaciones de alternativas propuestas poniendo el principal énfasis en las necesidades de los países en desarrollo y de los países con economías en transición. El foco será puesto en acercamientos que permitan un acceso viable a alternativas que sean efectivas, seguras, disponibles, y sustentables. En muchos casos, estas alternativas no son intensivas en capital y no dependen de importaciones de técnicas de altos costos; en cambio, son más intensivas en mano de obra y hacen un uso más efectivo de los recursos nacionales disponibles.
3. Mecanismos de formación de COPs de producción no intencional: El tema de los mecanismos de formación de COPs de producción no intencional se repite varias veces en diferentes categorías de fuentes. Algunas presentaciones atañen solo la formación de PCDD/PCDF, y no atañen a PCBs y HCB. En algunas, la presentación es más completa y precisa. En otras, es menos completa y no sería completamente precisa.
Los mecanismos a través de los cuales se crean COPs de producción no intencional tienden a ser similares en las categorías de fuentes basadas en la combustión. La repetición y las inconsistencias de las diferentes presentaciones son confusas e innecesariamente largas. Los mecanismos de formación de COPs de producción no intencional deberían ser tratados en una nueva sección (posiblemente IV bis). Sugerimos que se quite de cada sección de categoría de fuente individual las presentaciones sobre mecanismos de formación de COPs de producción no intencional repetidas, excepto donde refieran únicamente a una fuente particular. Cada presentación de categoría de fuente debería referir adecuadamente a la presentación general sobre mecanismos de formación de COPs de producción no intencional, refiriendo aquellos a las especificidades de esa categoría de fuente. Las ONGs de interés público prepararán una propuesta de texto para esta nueva sección sobre la formación de COPs de producción no intencional antes de la tercera reunión del GE.
4. Monitoreo de liberaciones: Como una visión política más amplia, nuestras organizaciones no apoyan la incineración o las tecnologías similares. Ellas son la principal fuente de COPs de producción no intencional. Un mensaje central del Artículo 5 es que aquellas tecnologías deben ser eliminadas de forma rápida en favor de alternativas más seguras y más limpias, un énfasis que los participantes del GE de nuestras ONGs de interés público adelantaron en las dos primeras reuniones del GE, y reforzaron a través de los comentarios de la sección 2, más arriba. En el presente, el uso de tecnologías de incineración persiste, y continúa siendo promovida, y en consecuencia hacemos los comentarios necesarios para que se establezcan pruebas, un monitoreo y reporte efectivos mientras esa práctica continúe.
El Borrador contiene dos párrafos sobre “Monitoreo de Liberaciones” en la Sección IV, 2 (c) en la página 15. El segundo párrafo es particularmente problemático. Establece:
“Si no es posible realizar pruebas directas de COPs de producción no intencional debido a que no hay tecnologías de control de emisiones fugitivas o de algún tipo de emisiones fácilmente disponibles o si no se encuentra fácilmente disponible la capacidad analítica, se deberían implementar mediciones de sustitutos o precursores o se deberían utilizar factores de emisión asociados con el mismo tipo de planta”
No conocemos ninguna tecnología que involucre la medición de sustitutos o precursores, que haya sido aceptada por alguna agencia de regulación nacional como sustituto válido para la medición de COPs de producción no intencional en los gases de escape y otras emisiones de incineradores de residuos individuales y fuentes similares. Además, si bien los factores de emisión son empleados en el Toolkit de UNEP como metodología para estimar las liberaciones nacionales totales y para establecer las prioridades nacionales en ausencia de datos detallados obtenidos planta-por-planta, rechazamos la sugerencia que tales factores de emisión son sustitutos aceptables para la medición directa de las liberaciones de COPs de producción no intencional de un establecimiento específico. También rechazamos la noción que intentar hacerlo cae dentro del alcance de las mejores técnicas disponibles.
Este párrafo es sumamente perturbador porque sugiere que no es necesario monitorear las liberaciones de COPs de producción no intencional de un establecimiento en circunstancias en las que “no se encuentre fácilmente disponible la capacidad analítica” (énfasis agregado.) Monitorear liberaciones de COPs de producción no intencional en cualquier establecimiento siempre es costoso. En este sentido, monitorear COPs de producción no intencional no está “fácilmente” disponible en ningún lugar, ni para ningún establecimiento, sino que está disponible en cualquier región por un costo. Proponemos que se elimine todo el segundo párrafo, y que se agregue una discusión más detallada y útil sobre monitoreo de COPs a las directrices.
Para cada categoría de fuente, especialmente aquellas señaladas en el Anexo C, Parte II, el monitoreo y reporte regular sobre las liberaciones de COPs de producción no intencional debería ser un componente esencial de las mejores técnicas disponibles. Este reporte debería realizarse conforme a un modelo común, e incluir información sobre liberaciones a todos los medios. Hasta que se realice la eliminación gradual y el reemplazo de las tecnologías de incineración por alternativas más seguras, cuando haya una propuesta para construir un nuevo incinerador de residuos, horno de cemento para quemar desechos peligrosos u otra fuente, o para modificar sustancialmente un establecimiento tal, la propuesta debe incluir un plan para monitorear regularmente las liberaciones de COPs de producción no intencional, para poder cumplir con las mejores técnicas disponibles. Experiencias pasadas han demostrado que las suposiciones hechas acerca de las liberaciones de COPs de producción no intencional de establecimientos que nunca han sido probados, frecuentemente son muy incorrectas. Cuando las pruebas finalmente se realizan, con frecuencia los operadores y las autoridades quedan impactados.
Si las directrices que se adopten sugieren que un incinerador u otra fuente puede ser considerada conforme a los estándares de las mejores técnicas disponibles sin ningún plan de pruebas y monitoreo de liberaciones de COPs de producción no intencional, esto abre la puerta a inescrupulosos vendedores de tecnologías que hacen declaraciones falsas que jamás necesitan ser sustanciadas. Peor aún, estos vendedores sostendrán como garantía que su tecnología cumple completamente con las directrices BAT/BEP. (Esto ya ha comenzado a suceder, aunque todavía no se han aprobado las directrices). Si las directrices sirven para facilitar la construcción de incineradores que no pueden cumplir con los estándares de regulación en su país de exportación, el Convenio podría, en efecto, expedir la expansión de tecnologías sucias y como consecuencia alcanzar un aumento en las liberaciones totales de COPs de producción no intencional de fuentes antropogénicas en lugar de una reducción — un efecto opuesto al que pretendían los negociantes y las Partes. Por lo tanto, no podemos estar de acuerdo con unas directrices que declaran que no es necesario realizar un monitoreo y pruebas de las liberaciones de COPs de producción no intencional.
Excepto para los incineradores y los hornos de cemento que queman desechos peligrosos, podemos prever excepciones de tiempo limitado a los requerimientos de pruebas y monitoreo de algunos establecimientos nuevos o modificados pequeños, en aquellos casos en que el diseño y la operación del establecimiento cumpla con los estándares de las mejores técnicas disponibles en lo demás. Tales excepciones pueden justificarse en base a consideraciones sociales y económicas. Sin embargo, esto no es válido para los pequeños incineradores - especialmente para incineradores individuales de hospitales o incineradores operados con la modalidad de lotes. Los incineradores pequeños tienden a ser lo peor de lo peor y nunca deberían ser clasificados como BAT. Se sabe que tales equipos liberan cantidades muy altas de COPs de producción no intencional al medio ambiente, a pesar de su pequeño tamaño; y cuando se permite que operen, tienden a proliferar.
En Europa Occidental, América del Norte y otras regiones altamente industriales donde anteriormente se han operado incineradores pequeños, éstos han sido cerrados y eliminados gradualmente debido a su incapacidad para cumplir aún con los estándares de regulación mínimos a un costo accesible. En todos los países en los cuales se les ha permitido operar, y donde se han efectuado subsecuentes mediciones, estos incineradores han sido identificados como fuente de la mayoría de las liberaciones de COPs de producción no intencional al aire. Sin embargo, como esta sucia tecnología ha sido eliminada en los países más ricos, algunos vendedores intentan compensar su pérdida de los mercados locales exportando estos equipos sucios a países en desarrollo. En algunos casos, los gobiernos de países desarrollados han apoyado esta transferencia de tecnología sucia como parte de sus programas de asistencia para el desarrollo. Se debe terminar con esta lamentable práctica, no facilitarla.
Los incineradores grandes y los hornos de cemento que queman desechos peligrosos, por otra parte, tienden a ser empresas de muchos millones de dólares/euros. Para tales establecimientos propuestos o existentes, el monitoreo y las pruebas se convierten solo en parte del costo de hacer negocios y deberían ser considerados como un componente necesario de las mejores técnicas disponibles.
El primer párrafo de la discusión sobre monitoreo establece lo siguiente:
“Las liberaciones de COPs de producción no intencional a todos los medios (aire, agua, tierra) deben ser regularmente monitoreadas como parte de Sistemas de Manejo de Emisiones (EMS, por su sigla en inglés). El monitoreo de las emisiones al aire debería ser efectuado a través de una evaluación isokinética utilizando estándares de métodos de evaluación isokinéticos. Varios métodos de evaluación se señalan en el Anexo B.”
Siguiendo el modelo del Toolkit de UNEP y algunos inventarios nacionales, también deberían ser incluidas las liberaciones de COPs de producción no intencional a productos. Además, actualmente se encuentran en uso tecnologías de monitoreo cuasi-continuo y, de hecho, son requeridas en algunas regiones. Estudios comparativos sugieren que los métodos estándares de evaluación pueden conducir a serias subestimaciones de las liberaciones de COPs de producción no intencional al aire. Tal subestimación puede ser más dramática inclusive cuando la evaluación estandar se efectúa sólo una vez al año. El objetivo del Convenio, la reducción continua, sugiere mejoras progresivas en los estándares que se demandan para tales equipos. Como consecuencia, se debería considerar un muestreo más frecuente, así como la incorporación de tecnologías de monitoreo cuasi-continuo, más nuevas. En última instancia, la única forma de saber si las mejores técnicas disponibles funcionan es revisando las liberaciones actuales, en base a un programa de monitoreo y muestreo válido.
5. Manejo de gases de escape y otros residuos: En el Borrador se tratan los métodos de depuración de gases de escape para diferentes categorías de fuentes. Para muchas fuentes, se aplican las mismas o similares consideraciones, y la repetición genera confusión. Las diferencias o inconsistencias entre las diversas o presentaciones sobre el mismo tema reflejan más la participación de múltiples autores que diferencias en la forma de manejar los residuos de fuentes diferentes. Por lo tanto sugerimos la preparación de una sección dedicada al manejo de gases de escape y otros residuos de fuentes basadas en la combustión. Debería incluir presentaciones detalladas no solo de métodos de depuración de gases de escape, sino también métodos de control y manejo de otros residuos — líquidos, sólidos (cenizas volantes, cenizas de fondo, escoria, filtros de depuración de líquidos, etc) y, cuando sea apropiado, productos.
Igual que en la sección 3 que figura más arriba, también sugerimos que se quiten las presentaciones repetidas sobre la depuración de gases de escape y otras técnicas de manejo de residuos de las secciones de categorías de fuentes individuales, excepto donde la fuente particular presente un problema único o donde se use una única técnica.
6. Racionalización: En muchos casos, las presentaciones de BAT y BEP para específicas categorías de fuentes incluyen materiales tomados de la documentación BREF de la UE, de los documentos de la US EPA y de otros documentos de regulación existentes que tratan temas que exceden el alcance del Convenio y que no son relevantes para la aplicación de BAT y BEP para la eliminación y reducción de la formación y liberación de COPs de producción no intencional. Entre los ejemplos se puede mencionar la información y las directrices para restringir y controlar las emisiones de sustancias que no son COPs, tales como óxidos de azufre y nitrógeno, ciertos metales, etc.
Dejar este material en las directrices las torna mucho más extensas de lo necesario. Y lo más importante, confundirá a aquellos que traten de usar las directrices para aplicar las BAT y BEP. Resultará poco claro para el lector distinguir qué partes de las secciones IV y V representan directrices para la implementación del Convenio, y cuáles representan otros asuntos importantes para ciertos reguladores, pero no son directamente relevantes para las obligaciones de las Partes.
Esta información puede ser puesta a disposición de otra forma, para que la utilicen reguladores de países en desarrollo y en transición de acuerdo a sus circunstancias. En algunos casos, este material ajeno a los COPs puede ser dispuesto en un Anexo de las directrices de BAT/BEP de modo tal que quede fácilmente accesible para quienes puedan necesitarlo. Sin embargo, las consideraciones que no refieren directa o indirectamente a la aplicación de BAT y BEP, tal como se definen en el Convenio, deberían ser quitadas de la Sección IV y la Sección V de las directrices Para la tercera reunión del GE, las ONGs de interés público prepararán ejemplos marcados de algunas de las categorías de fuentes con la eliminación de temas extraños (aunque referenciados).
7. Diagrama de Flujo: El Diagrama de Flujo de Implementación, Sección I C, es sumamente defectuoso. El primer item establece: “¿Es una fuente de acuerdo a las categorías de fuentes identificadas en el plan de acción?” Si la respuesta es “No“, no se requiere ninguna acción. Como mínimo, este diagrama de flujo debería hacer referencia a las categorías de fuentes del Anexo C, Parte II. Un diagrama de flujo apropiado manifestaría que se requieren BAT para todas las fuentes nuevas y para las modificaciones sustanciales dentro de no más de los cuatro transcurridos luego de la entrada en vigencia para una Parte. La frase del Artículo 5 (d) “En cualquier caso,” indica que es una obligación sin importar si la categoría de fuente ha sido identificada en el plan de acción.
Un diagrama de flujo adecuado también mostraría que, tanto para fuentes nuevas como existentes, se deberá promover BAT y BEP para todas las fuentes señaladas tanto en la Parte II como en la Parte III del Anexo C. Idealmente, todas esas fuentes deberían ser reflejadas en los planes de acción. Más allá de todo, sin embargo, el requerimiento de promover BAT y BEP para tales fuentes rige sin importar si una categoría de fuente particular está señalada en el plan de acción. El diagrama de flujo debería ser corregido de modo tal de reflejar las obligaciones actuales explicadas en el Artículo 5 (d) y (e).
8. Otros puntos: Más allá de los cambios propuestos anteriormente, las ONGs de interés público prepararán más propuestas de enmiendas técnicas para ciertas categorías de fuentes, tales como producción de magnesio, procesos de producción química, y refinerías de residuos de petróleo.
9. Procesos: Como se discute en esta carta, todavía hace falta trabajar más para preparar un documento satisfactorio que sea considerado en la COP, a pesar del importante trabajo y esfuerzo que ya se ha puesto en la preparación del Borrador de julio del año 2004. Los expertos de las ONGs de interés público circularán las propuestas de mejoras enumeradas anteriormente antes de la tercera reunión del GE en la medida de lo posible. Se agradecerán esfuerzos similares por parte de la Secretaría del GE y otros participantes del GE para avanzar en estas áreas de preocupación antes de la reunión en Tokio. Desde nuestro punto de vista, es posible que se acuerden directrices satisfactorias en la tercera reunión del GE y/o que se acuerde un plan para una edición final con subsecuentes revisiones rápidas por parte de la Secretaría o sus consultores.
Al mismo tiempo, sostenemos fuertemente que es crucial para el éxito del Convenio que se adopten directrices sobre BAT/BEP adecuadas, y los participantes de la tercera reunión del GE deberían evitar apurar su juicio para discutir las BAT/BEP. Si se torna imposible completar las mejoras necesarias para el Borrador en la tercera reunión del GE y se debe retrasar la aprobación de las directrices para después de la COP1, el trabajo continuará entonces expeditivamente hasta que estén listas directrices adecuadas para ser consideradas por la COP2.
Atentamente,
Arnika Association/IPEN Dioxin, PCB & Waste Working Group Co-chair (Jindrich Petrlik, tel: + 420.222.81.471, email: jindrich.petrlik@arnika.org)
Commonweal (Sharyle Patton, tel: +1.415.868.0970, email: spatton@igc.org)
Filipino/American Coalition for Environmental Solutions (FACES) (Jorge Emmanuel, tel: +510.799.2551, email: jemmanuel@mindspring.com)
Alianza Global Anti-Incineración/GAIA (Ann Leonard, tel: +1.510.883.9490, email: aleonard@no-burn.org)
Greenpeace Internacional (Pat Costner, tel: +1.501.253.8440, email: pat.costner@dialb.greenpeace.org)
IPEN (Red Internacional de Eliminación de los COPs) Co-Presidente del Norte /Environmental Health Fund (Jack Weinberg, tel: +1.312.566.9314, email: jackwein@uic.edu )
RAP-AL (Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina) (Fernando Bejarano G, tel: +52.595.954.7744, email: rapam@prodigy.net.mx)
Sustainable Development Policy Institute (Dr. Mahmood A. Khwaja, tel: +92,51,227,8134, email: khwaja@sdpi.org)
WWF Internacional (Clif Curtis, tel: +1.202.861.8379, email: Clifton.Curtis@wwfus.org)








