Comunicado de la Coalición Anti-Incineración en Villa Allende
Comunicado de la Coalición Ciudadana Anti-Incineración
Villa Allende, Córdoba, 6 y 7 de Noviembre de 2004
Los integrantes de la Coalición Ciudadana Anti-Incineración, reunidos en la localidad de Villa Allende los días 6 y 7 de noviembre de 2004, nos interiorizamos sobre la demanda de los vecinos locales y de barrios aledaños a la ciudad de Córdoba para que se cierre el Complejo de Incineración de Villa Allende, y sumamos nuestro apoyo a su lucha. Manifestamos públicamente nuestro rechazo a CIVA, entre otras razones, porque:
- La incineración de residuos emite al medio ambiente compuestos tóxicos, entre los que se encuentran dioxinas y furanos, que se acumulan en los tejidos grasos; van aumentando en concentración a medida que asciende la cadena alimentaria, llegando a los humanos en altas concentraciones y provocan diversos efectos en la salud, como malformaciones congénitas, alteraciones en los sistemas hormonal e inmune, y cáncer, entre otros. metales pesados tales como mercurio, plomo y cadmio, que provocan disfunciones neurológicas, alteraciones en el sistema inmunológico, malformaciones congénitas, problemas en los riñones y los pulmones.
- Ningún incinerador de residuos -incluyendo a aquellos que operan con las tecnologías más modernas- puede garantizar la no emisión de dioxinas y furanos, y estos compuestos son sumamente nocivos aún en concentraciones muy bajas.
- Existe amplia evidencia sobre los efectos que generan los incineradores en poblaciones aledañas, producciones alimenticias realizadas en las cercanías de estos hornos, y en los mismos operarios de estas plantas.
- Los exámenes de dioxinas y furanos son altamente costosos, y como resultado no se realizan en la práctica en Argentina. Dada la peligrosidad de dichos compuestos, resulta inadmisible que se autorice el funcionamiento de establecimientos que no pueden monitorear estas emisiones.
- En el caso de Villa Allende, los vecinos de han visto sorprendidos porque un crematorio que comenzó a funcionar en 1992 agregó, a partir de 1995,la incineración de residuos patógenos convirtiéndose en CIVA (Centro de Incineración de Villa Allende) con acuerdo de la municipalidad local. Más se sorprendieron al saber que ambas instalaciones están localizadas en plena área urbana, a escasos 20 metros de viviendas habitadas desde 1986 y de un conjunto de 180 viviendas con localización aprobada desde 1989, sobre terrenos públicos municipales con destino a espacio verde. Además de no cumplir con un requisito elemental de la Ley 24.051 de que todo operador tiene que tener sus instalaciones sobre terrenos de los cuales sea titular, sucesivas auditorias efectuadas por la propia Agencia Córdoba Ambiente, han efectuado serias observaciones y detectado irregularidades de funcionamiento, al menos hasta la auditoria de agosto de 2004. Algo asombroso es que jamás, en 9 años de funcionamiento, se han hecho estudios de las emisiones de dioxinas y furanos y que ningún organismo, incluida la municipalidad, hayan efectuado controles sobre el funcionamiento de los hornos, el transporte de residuos y la disposición de las cenizas. Los vecinos detectan las fallas de funcionamiento debido a fuertes olores, humaredas de las chimeneas y molestias diversas. Pero, además de todo ello, diversas organizaciones locales se oponen a la localización de una escuela secundaria precisamente por los riesgos de la contaminación, lo que significa que la zona quedará expuesta a que no le llegaran mejoras ni beneficios de equipamiento para sus habitantes, a que se devaluarán los inmuebles y a que, en definitiva, se la estigmatizará por la proximidad del incinerador. Obran diversas denuncias respecto a las irregularidades de habitación y funcionamiento de la propia FUNAM, tanto a nivel de tribunales federales como de la municipalidad. Los vecinos han efectuado a la municipalidad y al Concejo Deliberante pedidos de información y reclamos; en virtud de ello se ha constituido entre los vecinos y el Concejo una “mesa de diálogo” para tratar soluciones al problema, aunque la única solución que parece posible y adecuada es la erradicación del incinerador del lugar del emplazamiento actual
- Argentina firmó en mayo de 2001 el Convenio de Estocolmo sobre Compuestos Orgánicos Persistentes (COPs) que fija como objetivo reducir continuamente, y cuando sea posible eliminar, las liberaciones de 12 COPs al medio ambiente, entre los que se incluyen las dioxinas y los furanos. El Convenio señala a los incineradores de residuos entre las principales fuentes de liberación de COPs.
- Existen tecnologías alternativas para el tratamiento de residuos patológicos, que son mucho menos contaminantes que los incineradores, y más fáciles de controlar. Algunas de esas alternativas están operando en Argentina hace años, lo que demuestra que son alternativas factibles para el país.
Por todo esto, la Coalición Ciudadana Anti-Incineración demanda el cierre inmediato de CIVA y la elaboración de un plan de manejo de residuos patológicos que incluya la implementación de tecnologías alternativas a la incineración.
La Coalición Ciudadana Anti-Incineración está conformada por 50 organizaciones e individuos del país, que trabajan para detener la instalación de hornos de incineración de residuos y reconvertir los incineradores existentes en estrategias y tecnologías alternativas, más saludables para el medio ambiente y la salud de la población. En sus diez años de trabajo, los integrantes de la Coalición han trabajado junto a comunidades amenazadas por la instalación de incineradores y ciudadanos que padecen los impactos de convivir con plantas de este tipo, logrando detener la instalación de decenas de incineradores en todo el territorio argentino; denunciando numerosas irregularidades de plantas en funcionamiento; consiguiendo la sanción de 11 ordenanzas en el país que prohíben o restringen la incineración de residuos, incluyendo la ordenanza sancionada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en febrero de 2002, que prohíbe la incineración de residuos patológicos*; impulsando proyectos sustentables y ambientalmente seguros de manejo de materiales desechados, entre otras cosas. Asimismo, la Coalición Ciudadana Anti-Incineración forma parte de la red internacional contra la incineración -GAIA-, que reúne a más de 470 grupos e individuos de 75 países en la lucha contra la incineración de residuos y a favor de alternativas seguras para la salud y el medio ambiente.**
Notas:
* Han prohibido o restringido la incineración de residuos las localidades de Capitán Bermúdez, Coronel Bogado, Casilda, Villa Constitución, Granadero Baigorria, Totoras (Santa Fe), Marcos Juárez (Córdoba), Esquel (Chubut), Crespo (Entre Ríos), la provincia de San Juan y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las ordenanzas se encuentran disponibles en www.noalaincineracion.org
** Para más información sobre las campañas de la Coalición Ciudadana Anti-Incineración, los problemas de la incineración de residuos y las alternativas, visitar www.noalaincineracion.org








