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Prorrogan el cierre preventivo de CIVA 90 días más

Villa Allende, Córdoba: Vuelven a prorrogar por 90 días la clausura del Complejo de Incineración. Los vecinos siguen alerta exigiendo el cierre total y definitivo de la planta.

Villa Allende, 21 de marzo de 2005

ACCIONES DE LOS VECINOS Y MEDIDAS CONTRA

LA CONTAMINACIÓN EN VILLA ALLENDE

Resolución municipal

Con fecha 18 de marzo de 2005 la municipalidad de Villa Allende resolvió prorrogar por noventa días el cierre precautorio de la actividad que desarrolla el Crematorio Nuestra Señora del Carmen mientras se espera que la provincia mantenga el cierre o disponga el cierre definitivo del incinerador de residuos patógenos de la empresa CIVA.

Ambos establecimientos son de un mismo propietario y están ubicados a sólo veinte metros de las viviendas de la zona más densamente poblada de esa ciudad.

Esas medidas vinieron como consecuencia de los reclamos emprendidos por los vecinos quienes advirtieron molestias de diversa índole, particularmente respiratorias, sobre todo en los niños.

Antecedentes

A partir de agosto de 2004 la municipalidad y el ministerio de Salud, realizaron diversos trabajos destinados a verificar las dolencias denunciadas por los vecinos y la causa de ellas.

Un estudio comparativo realizado por las autoridades sanitarias locales mediante los equipos Técnicos y profesionales del Hospital Municipal demostraron un altísimo grado de percepción de morbilidad en la población de la zona en comparación con otro trabajo similar realizado en otra ciudad. Ello señalaba, entre otras cosas, la existencia objetiva de enfermedades y un estado generalizado de ansiedad y angustia.

Por otra parte, para mayor inquietud y preocupación, los estudios realizados por el Ceprocor sobre muestras de sangre extraídas por personal especializado del Hospital de Niños de la provincia, daban como resultado que un porcentaje muy alto (alrededor del 80% aunque aun no se dieron las cantidades definitivas) de la población, sobre todo niños, tenía diferentes dosis de hexaclorobenceno en sangre, producto derivado de la incineración de compuestos clorados considerado por la Organización Mundial de la Salud como “cancerígeno cierto”.

Como una de las principales fuentes de ese contaminante son las emisiones de hornos incinerados en donde se incineran plásticos y otras sustancias, teniendo en cuenta que no existe ninguna actividad industrial en varios kilómetros a la redonda, el Ministerio de Salud y la Agencia Córdoba Ambiente consideraron que la fuente contaminante debían ser necesariamente los hornos del incinerador y del crematorio. En virtud de ello resolvieron el cierre precautorio de ambos, situación que se mantiene hasta la fecha.

Estudios sobre la contaminación con plomo

De acuerdo con la bibliografía existente, los crematorios son emisores de gases de metales pesados. A raíz de ello los vecinos pidieron estudios de la existencia de plomo en sangre y de residuos de metales pesados en los tanques de agua. El Ceprocor informó no haber encontrado cantidades “dosables” de plomo en la sangre de siete niños pero si residuos de plomo, manganeso y arsénico en los barros de diez tanques de agua.

Por iniciativa de los vecinos fueron enviadas cincuenta y una muestras de sangre, mayoritariamente de niños, entre ellas de los siete informados como “no dosables” a los laboratorios de la Facultad de Bioquímica y Farmacia de la Universidad de Buenos Aires.

Este laboratorio detectó la existencia de plomo de entre 4 y 16 mcg/dl en la sangre de la totalidad de las muestras, incluidas las siete que el Ceprocor había informado negativamente.

Un nuevo estudio promovido por la propia municipalidad de Villa Allende, sobre diez casos (siete de ellos niños de 1 a 5 años) en un establecimiento privado, el Laboratorio de Análisis Clínicos, Toxicológicos y Laborales, indicó que se encontraron concentraciones de plomo de 12 a 18 mcg/dl de sangre en los niños y de 18, 19 y aun 20 mcg/dl en mayores.

Los datos señalados en los dos últimos párrafos, más lo otros antecedentes, fueron la base del fundamento de la resolución de la municipalidad.

El daño a la salud de los niños

Los funcionarios de los organismos provinciales (Ceprocor, Agencia Córdoba Ambiente y ministerio de Salud) en sus exposiciones a los vecinos trataron de subestimar los riesgos de la contaminación verificada y de sembrar dudas respecto a la capacidad contaminante del crematorio.

Señalan que hasta 10 mcg/dl de plomo en niños y 15 en mayores son “valores normales”.

Sin embargo el Centro Federal para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDCP) de Atlanta, EE.UU. en 1998, informaba que sólo el 4,4% de estadounidenses de edades entre 1 y 5 años tiene concentraciones de plomo de 10 o más mcg/dl. Aquí nos encontramos con que, siguiendo la tendencia de la muestra, el 100% de los niños están sobre ese nivel.

El estudio de esa entidad norteamericana informaba que la concentración promedio de los 20.000.000 de niños estadounidenses es de 2,7 mcg/dl y, aun así, consideraba que era 43 veces más alta que los niveles “básicos naturales”.

El Consejo Nacional de Investigaciones (NRC) de aquella nación decía que “Existen evidencias crecientes de que incluso exposiciones muy pequeñas al plomo pueden producir efectos sutiles en los seres humanos”. El NCR ofreció evidencias de que el plomo a concentraciones de 5 mcg/dl puede causar desórdenes de la atención en niños y monos, poco peso al nacer y pérdida de audición. (La información de éste y del párrafo anterior fue extraída de la publicación de enero de 1999 de “Salud y Medio Ambiente” de la Environmental Research Fundation, P.O. Box 160, New Brunswick).

¿Cómo puede ser que se diga que los valores de 10 ó 15 mcg son “normales”?

Resulta alentador ver que para fundamentar su resolución, la municipalidad de Villa Allende a tomado en consideración toda esa información, los resultados concretos de los estudios realizados sobre pobladores de la zona, la opinión y las consultas toxicológicas realizadas por el Dr. Daniel Gómez, jefe de Toxicología del Hospital de Urgencias de Córdoba y los informes psicológicos elaborados por el propio hospital de Villa Allende.

No obstante los vecinos permanecen en estado de permanente alerta dado que aun las autoridades no han adoptado una resolución de cierre definitivo del complejo de incineración y cremación, su desmantelamiento y la restitución de los terrenos a la comunidad pues, como es sabido, ese establecimiento está localizado sobre terrenos públicos municipales destinados a espacios verdes.

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