Se realizó el seminario sobre Basura Cero en Buenos Aires
16 de mayo, 2006: Se realizó en la legislatura porteña el seminario Hacia el objetivo “Basura Cero” en la Ciudad de Buenos Aires.
Buenos Aires busca implementar la ley Basura Cero. Representantes de San Francisco y Nueva Zelanda hablaron sobre su experiencia. Rosario aún está un paso atrás.
El viernes 12 de mayo se desarrolló el Seminario “Hacia el objetivo Basura Cero en la ciudad de Buenos Aires”, en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Organizado por Greenpeace y la Alianza Global para Alternativas a la Incineración - GAIA, el objetivo fue conocer los actuales planes de Basura Cero en distintas ciudades del mundo y los aportes que distintos sectores pueden realizar para el desarrollo de plan en la Ciudad de Buenos Aires y otros sitios de la Argentina.
El paradigma de la gestión de los residuos urbanos está cambiando. El viejo modelo sostenía que la basura era un pasivo que había que enterrar o incinerar. Basura Cero propone una visión alternativa que plantea dejar de gestionar basura y comenzar a realizar una gestión de recursos.
Basura Cero combina medidas para reducir la cantidad y toxicidad de los materiales que tiramos, con otras que apuntan a aprovechar todo lo que se deseche a través de la recuperación y el reciclado. Si bien no es posible eliminar la basura de la noche a la mañana, Basura Cero marca un camino hacia la sustentabilidad en materia de Residuos Sólidos Urbanos, incorporando objetivos y herramientas para avanzar.
Abrieron la jornada Juan Carlos Villalonga de Greenpeace y Cecilia Allen de GAIA, quienes explicaron el significado de Basura Cero e hicieron un paneo de las iniciativas existentes en el mundo. Luego el presidente de la Comisión de Ecología de la legislatura de Buenos Aires, Juan Manuel Velasco, disertó sobre la ley de Basura Cero en Buenos Aires y señaló a los residuos sólidos como el principal problema ambiental de esta ciudad. El funcionario remarcó la necesidad de quebrar la lógica de la basura como algo negativo y un problema de mera “limpieza”, para involucrar a los vecinos y empezar a vislumbrarla como la posibilidad de generación de empleo.
Continuó con la disertación el Ministro de Medio Ambiente de la ciudad de Buenos Aires, Marcelo Vensentini, quien se refirió al plan de Basura Cero para Buenos Aires, en el marco de una política de gestión de residuos sólidos urbanos. Luego se expusieron experiencias concretas de planes de Basura Cero que están funcionando: una en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos, y otra a nivel nacional en Nueva Zelandia.
Jack Macy, Coordinador de reciclaje comercial del Departamento de Medio Ambiente de la ciudad de San Francisco, tiene años de experiencia en compostaje y reciclaje de residuos. Jugó un papel primordial en la reducción del 75% del enterramiento de residuos en San Francisco, y que esta ciudad iniciara en el 2002 un programa para llegar a Basura Cero en el año 2020. San Francisco es la segunda ciudad más densamente poblada de estados Unidos, y genera una gran cantidad de desperdicios, sobre todo alimenticios. Macy remarcó la importancia de reducir en la generación de residuos y reciclar los que se produzcan. Las razones son el peligro y toxicidad de los rellenos sanitarios y evitar producir nuevos productos para no utilizar recursos naturales y energía (por cada tonelada de productos, utilizamos 70 toneladas de recursos).
Macy señaló la responsabilidad tanto de productores como consumidores. El productor es responsable de todo el ciclo del producto que genera y debe fabricar productos que se puedan reciclar. Además, tienen que implementarse leyes que lo regulen.
El plan de Basura Cero en San Francisco utiliza tres contenedores diferenciados por color: uno para lo reciclable (papel, cartón, vidrio), otro para lo compostable (alimentos, poda, fibras) y el último para todo lo demás.
Cerró la primera parte del encuentro Jo Knight, Directora ejecutiva del programa Zero Waste Trust de Nueva Zelandia. Zero Waste es el organismo que se encarga de asesorar a gobiernos municipales, regionales y nacional de Nueva Zelandia en la aplicación del objetivo Basura Cero 2020.
El plan de Basura Cero para Nueva Zelandia se lanzó en marzo de 2002, es voluntario y no tiene financiación del Estado. A pesar de ello, ha sido adoptado por el 67 % de los municipios del país y es el primero en incorporar Basura Cero a escala nacional. Jo Knight señaló la importancia de la educación y los programas en escuelas para generar conciencia y cambiar hábitos en la ciudadanía. También explicó que lo ideal sería que no haya disponible en las góndolas de los mercados productos que no puedan reciclarse, y que el consumidor sea quien lo exija.
Por la tarde compartieron sus experiencias con el acopio, clasificación y reciclado de residuos Cristina Lescano de la Cooperativa de Recuperadores Urbanos El Ceibo y Francisco Monzón de la Cooperativa del Bajo Flores. El Ceibo es una cooperativa de cirujas que decidieron no seguir revolviendo la basura, y para ello pidieron su colaboración a los vecinos de Palermo, barrio donde recolectan los residuos casa por casa. Lescano declaró: “el cirujeo es un trabajo y alguien debe realizarlo, pero no es digno. Nosotros queremos un trabajo digno”. Por eso, diferentes cooperativas y asociaciones de cirujas y cartoneros participarán de la reglamentación de la ley de Basura Cero para Buenos Aires.
Luego disertaron Dina Crozza, de la Facultad de Ingeniería de UNICEN, sobre el tratamiento de residuos orgánicos; el biólogo y director de E-scrap Gustavo Fernández Protomastro, sobre gestión de los residuos y dispositivos eléctricos y electrónicos (e-scrap), su valoración, reuso y reciclaje; y el secretario de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Senado de la Nación, Guillermo Urribarri, sobre proyectos de legislación nacional sobre dispositivos eléctricos y electrónicos.
La ley de Basura Cero para la ciudad de Buenos Aires fija metas de reducir la cantidad de residuos sólidos urbanos en un 30 % para el año 2010, en un 50 % para 2012, en un 75 % para 2017 y un 100% en 2020.
16 de Mayo de 2006
Florencia Ruiz
Comunicación Taller Ecologista








