La Coalición Anti-Incineración pidió el cierre del horno de Santa Rosa
19 de agosto, Santa Rosa, La Pampa: La Coalición Ciudadana Anti-Incineración reclamó el cierre del horno pirolítico de la cuidad de Santa Rosa, un reclamo excluyente de la reunión realizada hace unos días en la provincia del Chaco.
En una nota dirigida al intendente Néstor Alcala la Coalición expresó la “preocupación por el funcionamiento del horno incinerador de residuos patológicos en plena ciudad de Santa Rosa, más precisamente en el Hospital Dr. Lucio Molas”.
La Coalición señala que “como debe ser de su conocimiento, la incineración de residuos emite cientos de sustancias peligrosas al ambiente. Entre ellas se encuentran Compuestos Orgánicos Persistentes (COPs) como dioxinas, furanos y hexaclorobenceno, metales pesados como mercurio, plomo, cadmio y cromo; y otros compuestos tóxicos que provocan una amplia variedad de problemas en la salud. Como también debe saber, nuestro país ha ratificado el Convenio de Estocolmo sobre COPs, el cual es ley, que apunta a eliminar las emisiones de dioxinas y furanos y señala a los incineradores de residuos hospitalarios entre las principales fuentes de emisión de COPs”.
Agrega que “de hecho, el gobierno argentino ha finalizado recientemente la elaboración de un Plan de Aplicación de dicho Convenio en el cual resalta la necesidad de emplear tecnologías alternativas a la incineración para el tratamiento de los residuos de establecimientos de salud”.
Explica que tanto el Convenio de Estocolmo como otras iniciativas internacionales reconocen que las plantas de incineración, aún las de más moderna tecnología, producen gran variedad de contaminantes, entre ellos las dioxinas y furanos. Las dioxinas son un grupo de sustancias muy tóxicas. Una de ellas, la TCDD, ha sido clasificada como “Cancerígeno Humano Cierto” por la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC).
“Estos compuestos han sido relacionados con efectos sobre la salud como malformaciones congénitas, daños a la reproducción y problemas en el sistema inmunológico. Debido a sus características de persistencia y bioacumulación, estos compuestos se almacenan en los tejidos grasos de los organismos y pueden ser transferidos de la madre al feto durante el embarazo o al lactante a través de la leche materna”, asegura.
Además de los daños de los contaminantes emitidos por los incineradores, se han hecho estudios epidemiológicos en trabajadores de esas plantas y en comunidades vecinas a ellas, encontrándose desde aumentos en la incidencia de distintos tipos de cáncer hasta malformaciones congénitas y desbalances en los nacimientos esperados de mujeres y varones.
La Coalición sostiene que “la solución de fondo pasa en primera instancia por mejorar la gestión de los mismos en el propio sitio de generación, es decir, en los centros de atención a la salud. Dado que la mayoría de los residuos que se generan en estos centros es asimilable a los residuos sólidos urbanos (un 75-85% aproximadamente), la correcta segregación en origen es clave en lo que hace a un manejo adecuado de los residuos hospitalarios, ya que permite discriminar la porción de residuos que necesita recibir un tratamiento especial y ahorrar gastos en el tratamiento de materiales que se podrían manejar como basura común”.
Los residuos infecciosos, a veces llamados patogénicos o patológicos, deben en efecto recibir un tratamiento especial por su peligrosidad biológica. Para esto existen diversas tecnologías que cumplen con los requisitos necesarios, tal es el caso de autoclaves, microondas, hidrólisis alcalina y otros, y son menos contaminantes que la incineración, ya que no generan Compuestos Orgánicos Persistentes (COPs) como dioxinas y furanos, no tienen emisiones descontroladas y no generan residuos sólidos que tengan que ser dispuestos como residuos peligrosos (como es el caso de las cenizas de incineración). Además, estos métodos son más fáciles de controlar y más baratos que la incineración.
Dicen que cada vez se descubre más sobre los impactos de la incineración en la salud y el ambiente. Las reglamentaciones y las leyes internacionales que los atañen, se vuelven cada vez más estrictas y los gobiernos optan crecientemente por métodos alternativos.
La Coalición señala que si bien no existen estudios epidemiológicos sobre este tema relacionados al incinerador municipal, la información disponible a nivel internacional debe ser suficiente para tomar medidas preventivas y evitar esta continua fuente de contaminación al ambiente de Santa Rosa. “Las pobres condiciones de operación de este horno no hacen sino agravar este panorama y los esfuerzos de reducción de los residuos a tratar, aunque válidos en sí mismos, no serán una solución real a este problema. Es por eso, imprescindible que se adopte un plan de cierre y desmantelamiento de este horno y un reemplazo por un sistema de gestión y tratamiento alternativos”, afirman.
Fuente: El Diario de La Pampa








