el mito del eterno retorno
22 de septiembre 2008, Bariloche:Desde el año 2003 compartimos la preocupación con vecinos del Barrio San Francisco IV por el mal funcionamiento del Horno Pirolítico que incineraba residuos patogénicos.
Pero al prestarle atención a la protesta de los vecinos por el humo negro que inundaba sus hogares durante la noche, observamos y comprobamos que los hornos funcionaban con combustión incompleta. No hicimos hincapié en los testimonios de vecinos que relataban el nacimiento de pollos sin plumas, perros con cáncer de hueso y cachorros sin pelos ya que no era posible vincular la causa y el efecto.Pudimos filmar no sólo el humo negro emanando por las chimeneas sino también por las hendijas de las aberturas del ambiente donde estaban los trabajadores operándolo y expuestos diariamente a ese veneno. A partir de la movilización se logró el cierre de los hornos.
La incineración no es el método apropiado para la gestión de los residuos patogénicos. Con la incineración se generan sustancias cancerígenas llamadas dioxinas. Nuestro país firmó el Convenio de Estocolmo donde se compromete a eliminar de la faz de la Tierra las doce sustancias más perjudiciales y que además sintetiza el hombre. Entre ellas están los PCB y las Dioxinas. Como principal fuente de dioxinas menciona el convenio a los incineradores de residuos hospitalarios.
No hay manera de monitorear permanentemente la emisión de dioxinas y no hay temperatura que las elimine. Por eso la Ciudad de Buenos Aires tiene prohibida la incineración y gestiona los residuos patogénicos con autoclaves. Hoy la ciudad de Neuquén inicia el mismo proceso.
Comprobado esto por el gobierno Municipal del momento, en Bariloche, se había decidido realizar una gestión sustentable, asegurando la salud de la población. Se reparaban los hornos pirolíticos para la incineración de residuos anatómicos y se adquiría un autoclave para tratar los residuos patogénicos apropiadamente, moliéndolos y desinfectándolos con vapor, convirtiéndolos en residuos comunes.El autoclave fue comprado y pagado con dinero de nuestra comunidad. Nunca se instaló.
Ahora desde el Municipio se anuncia la posibilidad de abrir los hornos por una cuestión de costos. Anuncio a contramano del mundo y de la salud.La propuesta de reabrir los hornos surge a raíz de la aparición de residuos hospitalarios en el vertedero municipal. La anterior gestión dijo que no se iba a hacer cargo del “costo político” de cerrar un sanatorio si infringe la ley arrojando residuos patogénicos al basural, ésta, parece que tampoco.
Sostenemos que la gestión de los residuos debe ser discutida políticamente por toda la comunidad. Además la gestión de los residuos hospitalarios forman parte de la gestión de los residuos de una ciudad.
El día de la Primavera del año 2004 se publica en el medio digital Bariloche 2000 una nota donde ya se relataban las soluciones que el gobierno municipal iba a implementar. Ya estaba formada la Comisión de notables que solucionaría el tema de la basura. Hoy después de años de desorientación se vuelve a proponer la formación de una Comisión que discutirá los mismos temas que han discutido y los mismos planteos técnicos y ocurrirán las mismas disputas de protagonismo.
Mientras, la comunidad observa con gesto de resignación cómo las Comisiones nacen se desarrollan, mueren y vuelven a nacer, comprobando que no ha cambiado nada.Y así mientras esperamos que nos resuelvan el tema de la bolsita de basura desde la puerta de casa hacia afuera, seguiremos el plan diseñado para colapsar basurales.
Porque no hay contemplado en ninguna política de residuos local, ningún cambio de conducta desde adentro de nuestras casas. Ese plan lo debemos hacer nosotros, porque los responsables y los perjudicados somos nosotros, los ciudadanos.
Propiciaremos una convocatoria con el fin para compartir los principios rectores de la gestión de residuos que debería tener Bariloche hacia el futuro, más allá de los cambios de gobierno, más allá de los intereses económicos, más allá de los intereses ideológicos.
Nada será peor a lo actuado por nuestros representantes.
Si para el futuro nos proponen soluciones del pasado, el plan del gobierno es resurgir como el Ave Fénix ¿o era el Gato Félix?.
Asociación Ecologista Piuke
Arden por un incinerador
Del Bariloche2000 año 22 de septiembre de 2004, miércoles
Vecinos del barrio San Francisco IV plantearon su firme preocupación por los efectos perjudiciales del horno pirolítico que funciona en ese sector de la ciudad.
(Por Mariano Colombo).- Con la presencia de vecinos del barrio San Francisco IV se llevó a cabo la reunión de la Comisión de Tránsito y Transporte del Departamento Deliberante. En el mencionado encuentro, los vecinos expusieron su preocupación por el mal funcionamiento de los hornos, mientras que desde el municipio se brindaron detalles sobre el trabajo realizado.
El planteo de los vecinos, está directamente relacionado con las deficiencias que tenía el sistema de quema de los residuos patogénicos, pero ahora que la quema está suspendida dentro del ejido municipal, el predio donde están ubicados los hornos, es utilizado como depósito para almacenaje de los mismos, para que quincenalmente sean retirados por un camión que los traslada hasta el valle, donde finalmente son incinerados.
Sin embargo, la acumulación de los desperdicios, según los argumentos de los vecinos, produjo la presencia de roedores y además por la precariedad edilicia del depósito, creen que genera un serio riesgo para los vecinos del lugar, ya que perros o gatos pueden ingresar al mismo.
Juan Carlos Cozzi, representante de Obras Públicas del municipio, participó de la reunión y explicó a los vecinos la situación. Manifestó que en los hornos se quemaba todo tipo de residuos, incluidos los derivados del PVC y caucho, que generan distintos ácidos dañinos para la salud, pero además, funcionaban deficientemente a raíz de trabajar con poco caudal de gas.
Cuando el municipio dio cuenta de esas falencias, suspendió inmediatamente el funcionamiento de los mismos.
Por ello, además de la compra de la “autoclave”, que sirve justamente para eliminar los plásticos y derivados, mediante una esterilización con vapor saturado a elevada temperatura y posterior demolición de los desechos, el municipio trabajó en forma conjunta con la empresa prestadora de gas, para abastecer correctamente a los hornos pirolíticos de combustible. Así mismo, se hizo necesario brindar al lugar determinadas condiciones de higiene y seguridad, para lo cual, según el funcionario de obras del municipio, el viernes se lanzará una licitación que incluyen la reconstrucción de pisos, sanitarios, cercos e infraestructura edilicia en general, además de los trabajos que ya se hicieron en los hornos, que contuvieron la reparación de chimeneas, quemadores y los propios hornos.
La explicación para los vecinos, que en reiteradas ocasiones se manifestaron disconformes con los olores y gases emanados por las chimeneas fue clara. La quema de PVC, caucho y derivados, producen entre otros, gases sulfúricos y muriáticos, ambos de elevada toxicidad. Además de dañar los hornos. Por eso resulta elemental la instalación de la autoclave.
Una vez puesta en funcionamiento, será necesario que los generadores de desperdicios clasifiquen sus desechos en bolsas de distintos colores, para facilitar el trabajo del municipio y evitar riesgos a los trabajadores, pero para disminuir el porcentaje de error que pueda existir, se agregará al lavado de humos, soda cáustica, que actúa como neutralizadora de los gases.
Quien preside la comisión, la concejal Irma Haneck, respondió a los vecinos sobre la solicitud de trasladar la quema a otro sector de la ciudad, al decir que no es voluntad del ejecutivo movilizar los quemadores y explicó que la alternativa más viable, es un proyecto que pretende reunir todos los residuos patogénicos de la provincia, para eliminarlos en una sola ciudad, pero hasta el momento no se ha avanzado en el lugar. A lo que Gustavo Cantón y Eduardo Herrera, representantes de Salud Pública del municipio, agregaron que de ninguna manera representa un problema o riesgo la quema de residuos dentro de la ciudad, solo que deben funcionar bien los hornos, y agregaron como ejemplo, la quema que se hace casi diariamente en el hospital zonal, sin que genere inconvenientes.
“Yo aspiro a la quema de patógenos, fuera del ejido municipal, pero el municipio no tiene disponibilidad de terrenos” explicó Irma Haneck y agregó que “las obras realizadas, nos dan la tranquilidad, si todo funciona correctamente, de que no estaremos afectando al vecino” sentenció.
Los vecinos manifestaron también, que pese a las bajas temperaturas, la zona está permanentemente impregnada de un fuerte olor que emanan los residuos almacenados en los galpones donde están instalados los hornos, a lo que los profesionales respondieron que es válido el reclamo, ya que los residuos deben ser guardados en cámaras frigoríficas, pero que el municipio no tiene capacidad de encarar la construcción de la misma. Sólo hay que esperar que finalmente se ponga en funcionamiento el sistema nuevamente.
Con respecto a la licitación para la compra de la autoclave, esta fue declarada desierta, y se impuso un nuevo plazo, además de iniciarse contactos con 12 empresas capaces de producirla.
Finalmente, los vecinos, se marcharon en parte satisfechos e invitaron a los funcionarios a participar de una reunión con los vecinos el primero de octubre en el CDI del barrio San Francisco III, para que las explicaciones técnicas sean presentadas ante todos los interesados.








