Los incineradores provocan el nacimiento de bebés deformes
Paris, 21 de enero de 2003. El Centro Nacional para Información Independiente sobre Residuos (CNIID por su sigla en francés) revela hoy la existencia de un estudio epidemiológico oficial que demuestra que los incineradores de residuos provocan el nacimiento de bebes deformes. El estudio fue realizado en una de las más grandes regiones del país, y toma en consideración 70 incineradores. Los autores concluyeron que “se observan riesgos globales significantes para las poblaciones expuestas para dos tipos de deformidades: anomalías en los cromosomas y otras importantes deformidades”(1).
Además, encontraron “alto y significativo riesgo (…) de fractura facial, displacia renal (renal dysplacia) y megacolon”. Estas son, entre otras cosas, deformidades de la cara, riñones y sexo. La incineración de residuos es por lo tanto responsable del nacimiento de un número importante de bebés deformes.Para Pierre-Emmanuel Neurohr, director del Centro Nacional para Información Independiente sobre Residuos (CNIID), “empezando por hoy, Roselyne Bachelot, ministro de Medio Ambiente, tiene responsabilidad judicial por cada incinerador que es construido en Francia.
Los incineradores de residuos serán los asbestos del siglo 21, y ella tiene la opción de: declarar una moratoria a la construcción de nuevos incineradores, inmediatamente efectiva, o enfrentarse en unos años a un juicio por envenenamiento”. Este estudio se agrega al caso del peligro que implica la incineración de residuos como tal, incluyendo los niveles de cáncer más altos cerca del incinerador de Besancon.
Además, CNIID pidió a la ministro que clarifique su política con respecto a la libertad de información. ¿Cómo es posible que su ministerio haya sabido por meses que los incineradores provocan el nacimiento de bebés deformes sin informarlo al público en el momento?
Un incinerador emite cientos de sustancias tóxicas. De acuerdo con el ministerio de Medio Ambiente, cuando se trata de dioxinas, los incineradores más sucios en Francia incluyen al de St-Ouen (a la entrada de Paris), que emite 4,9 g por año, el de Strasbourg, que emite 8,7 g por año y el de Lyon, que emite 4,4 g por año. La toxicidad de las dioxinas se cuenta en millonécimas de millonécimas de gramo. CNIID está haciendo actualmente una campaña con postales a favor de la reducción de los residuos desde la fuente. Una política así es la única alternativa viable a la incineración.
Para más información contactar a: Pierre-Emmanuel Neurohr al + 33 1 55 78 28 60.
(1) Risk of congenital anomalies in the vicinity of municipal solid waste incinerators, Inserm, Afssaps, Institut européen des génomutations, todavía sin publicar.
Antecedentes
Si bien parece indiscutible que la incineración de residuos sólidos municipales (MSWI por sus siglas en inglés) incrementa la carga ambiental total de partículas de materia que contienen dioxinas y metales, la evidencia de las consecuencias que trae a la salud de la población es muy limitada. Nosotros usamos los registros de los defectos de nacimiento para el sudeste de Francia para intentar calcular a nivel regional el impacto de las emisiones en las tasas de defectos de nacimiento.
Métodos
Estudiamos comunidades que rodean 70 incineradores que habían estado operando por lo menos un año en la región durante el período de estudio (1988-1997). A cada municipio expuesto (en total 196) le fue asignado un índice de exposición, tomado de un modelo de emisión de Gaussian. Con los modelos de Poisson y una referencia de población de 2683 comunidades no expuestas en la región, fueron adaptados los riesgos relativos de malformaciones congénitas para el año de nacimiento, edad maternal, densidad de población, promedio de ingresos familiares, y tránsito local para las comunidades expuestas.
Resultados
Tanto anomalías en los cromosomas como otras importantes anomalías (principalmente fracturas faciales, displasia renal y megacolon) fueron más frecuentes en las comunidades expuestas que en las no expuestas. Entre las comunidades expuestas, una tendencia de riesgo de dosis de respuesta al aumentar la exposición fue observada para uropatías obstructoras (obstructive uropathies). Los riesgos de contraer anomalías cardíacas, displasia renal, uropatías obstructoras y anomalías en la piel aumentaban linealmente con la densidad del tránsito vehicular.
Conclusiones
Si bien tanto las emisiones de los incineradores como del tránsito son candidatos plausibles para explicar los excesivos riesgos encontrados, no podemos excluir una cantidad de explicaciones alternativas, incluyendo errores en la clasificación de la exposición, sesgos en la investigación y confusiones residuales. Debería acentuarse también que parte de los efectos observados, si reales, podrían ser atribuidos a tecnologías obsoletas de incineración de residuos sólidos municipales y a la contaminación histórica a su alrededor.
Lo más cercano que tenemos sobre el tema es probablemente el trabajo del profesor Knox sobre cáncer en la niñez, publicado en junio de 2000 (Chilhood cancers, birthplaces, incinerators and landfill sites. Knox E Int J Epidemiol 2000 Jun; 29 (3): 391-397).
Knox examinó 70 incineradores municipales, 307 incineradores hospitalarios y 460 rellenos sanitarios de residuos tóxicos en Gran Bretaña para buscar evidencia de emisiones que causaran cánceres en la niñez. Knox estaba al tanto de que los incineradores municipales habían demostrado excesos significativos en cánceres en adultos de entre 7.5 y 3 km (Cancer incidence near municipal solid waste incinerators in Great Britain. Elliott P, Shaddick G, Kleinschmidt I, Jolley D, Walls P, Beresford J, Grundy C Small Area. Unidad de Estadísticas Sanitarias, Departamento de Política y Salud Pública, Escuela de Higiene y Medicona Tropical de Londres, Reino Unido. Br J Cancer 1996 Mar;73(5):702-10) pero que los riesgos relativos para adultos habían sido marginales y que un análisis en los cánceres infantiles parecía ofrecer un acercamiento más sensible.
La información acerca del cáncer-leucemia infantil no demostró asimetrías sistemáticas de migración alrededor de los rellenos sanitarios de residuos tóxicos; pero demostró excesos muy significativos de migraciones más allá de los lugares de nacimiento cercanos a los incineradores municipales. Los riesgos relativos dentro de los 5 km que rodean estos sitios eran de 2:1. Los incineradores hospitalarios demostraron resultados análogos. Las proporciones aumentan los hallazgos alrededor de los sitios urbanos “sin- combustión”.
Knox concluyó que debido a sus ubicaciones, los efectos específicos de los incineradores municipales no pueden ser separados claramente de aquellas fuentes industriales de efluentes de combustión adyacentes. Ambos probablemente son carcinogénicas.
El estudio continúa un trabajo anterior de Knox (Migration patterns of children with cancer in Britain. Knox EG, Gilman EA Departamento de Salud Pública y Epidemiología, Escuela Médica, Universidad de Birmingham. . J Epidemiol Community Health 1998 Nov;52(11):716-26) en el que él no estaba estudiando la incineración específicamente, pero confirmaba los principales hallazgos de aquel trabajo, basado en un método diferente e independiente. Específicamente que la proximidad a ciertos tipos de fuentes industriales, cerca del tiempo de nacimiento, era seguida por un aumento en los riesgos de contraer cáncer infantil. Los productos de combustión y los compuestos orgánicos volátiles estaban específicamente implicados. Dentro de los 16 años límite del estudio, el aumento del riesgo no decaía con el avance de la edad. Bajas concentraciones atmosféricas de varias sustancias carcinogénicas sugerían que la madre actúa como un filtro acumulador y las pasa al feto a través de la placenta o en la leche materna.
Knox sugiere que:
“Como en estudios previos de relación entre cánceres infantiles con sitios industriales, y con exposiciones a radiaciones médicas pre- natales, los excesos eran similares para leucemia y tumores sólidos de todo tipo. Esto es, como pudiéramos esperar, para agentes con acceso sistémico al ADN/RNA de células fetales de todo tipo”.
El trabajo realizado por Staessen también trata sobre este área pero no tan específicamente. (Renal function, cytogenetic measurements, and sexual development in adolescents in relation to environmental pollutants: a feasibility study of biomarkers Jan A Staessen, Tim Nawrot, Elly Den Hond, Lutgarde Thijs, Robert Fagard, Karel Hoppenbrouwers, Gudrun Koppen, Vera Nelen, Greet Schoeters, Dirk Vanderschueren, Etienne Van Hecke, Luc Verschaeve, Robert Vlietinck, Harry A Roels, para el Grupo de Estudio sobre Medio Ambiente y Salud* Lancet 2001; 357:)
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